4 Chistes
Estaban 4 monjas formadas a las puertas del cielo esperando entrar. Se les acerca San Pedro y le pregunta a la primera:
"Hermana, alguna vez pecó?"
"Pues sólo le agarre el pene a un hombre." admite ella.
"Pon un poco de esta agua bendita en tus ojos y puedes entrar al cielo", le contesta. Luego San Pedro le pregunta lo mismo a la segunda:
"Bueno, sólo una vez le agarre el pene a un hombre." le contesta.
"Pon tu mano en esta agua bendita y pásale al cielo."
De repente la cuarta monja se mete enfrente de la tercera y se pone al frente de la fila. "Hermana, ¿cuál es el apuro?" le pregunta San Pedro.
Le contesta la monja: "Es que quiero hacer gárgaras antes de que ella se siente en el agua."
Se asoma un hombre en la barbería y le pregunta al barbero: "¿Cuánto falta para que esté libre?"
"Como dos horas", contesta el barbero y el hombre se retira.
El siguiente día se vuele a asomar el mismo hombre y vuelve a preguntar: "¿Cuánto le falta?".
El barbero ve alrededor y contesta: "Deme como dos horas" y se va el hombre.
A la semana, se vuelve a presentar el mismo hombre con la misma pregunta. El barbero dice, "Como una hora" y otra vez se vuelve a retirar. Esta vez el barbero manda a un amigo a que lo siga.
Al regresar el amigo, le pregunta, "¿Hacia dónde se va el hombre?"
Le contesta: "A tu casa, wey!"
Va un hombre a visitar a su padre a la casa de ancianos. Cuando está ahí nota que la enfermera le pone Viagra a una taza de chocolate y se la da a su padre.
"Oiga, ¿qué es lo que hace?", le pregunta a la enfermera.
"Ah, es que el chocolate caliente le ayuda a dormir." le contesta.
"Pero, ¿y el Viagra?", le vuelve a preguntar.
"Ah, es para que no se caiga de la cama."
¿Por qué Santa Clos siempre anda tan feliz y contento?
Porque sabe donde viven todas las niñas malas.
JOJOJO!

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